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USA, 2000 : Hugh Jackman (Logan / Wolverine), Patrick
Stewart (Profesor Charles Xavier), Ian McKellen (Eric
Lehnsherr / Magneto), Anna Paquin (Marie / Rogue), Famke
Janssen (Jean Grey), James Marsden (Scott Summers / Ciclope),
Halle Berry (Aurora Munroe / Tormenta), Bruce Davison
(Senador Robert Kelly), Rebecca Romijn-Stamos (Mystique),
Tyler Mane (Sabretooth), Ray Park (Toad), Shawn Ashmore
(Bobby) Director - Bryan Singer, Guión
- David Hayter sobre una historia de Bryan Singer &
Tom DeSanto, basada en el comic de la Marvel creado
por Stan Lee y Jack Kirby, y actualizado por Chris Claremont,
Productores - Donner Co / Bad Hat Harry Productions
/ 20th Century Fox / Marvel Entertainment, Musica -
Michael Kammen |
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Si Spiderman es el
super héroe más exitoso de la Marvel
(y posiblemente el personaje más popular del
género), sin duda alguna X-Men es la mejor
historieta conceptual del mundo del comic, lisa y llanamente.
Las inmensas posibilidades que brinda sus premisas básicas,
el carácter de la historia y de los personajes,
el tono del relato resulta profundamente adulto y tiene
características que van mas allá de una
simple historieta pasatista.
Pero X-Men no fue siempre un éxito. La
historieta data de 1963, y proviene de la pluma de Jack
Kirby y de esa institución del comic que es Stan
Lee. Las premisas básicas de la tira se encontraban
allí : el nacimiento de humanos super dotados
en la población común, el surgimiento
de tendencias contrarias (entre la convivencia y la
dominación de la raza humana considerablemente
inferior) y el tema de la discriminación. En
realidad, el Profesor X y Magneto son las versiones
fantásticas de Martin Luther King y Malcom X,
lo que no resulta extraño teniendo en cuenta
que la época en que surge la historieta coincide
con el auge de estos líderes y de las tensiones
raciales en Norteamérica. Pero el comic tuvo
una respuesta tibia y no pasarían muchos años
hasta que terminara por cancelarse.
Llega 1975, y la Marvel reflota la tira, esta
vez bajo la batuta de Chris Claremont que renueva revolucionariamente
a la misma y bien debe considerarse como un co-creador.
Claremont no sólo profundiza las bases de Lee
sino que le otorga un colorido temático y una
densidad sicológica (y de conflictos) nunca antes
vista en una historieta. Entre los cambios que introduce
Claremont está la inclusión de un héroe
secundario ya visto en tiras del increíble
Hulk llamado Wolverine, de origen canadiense, y
que formaba parte del punto de vista editorial de armar
un elenco multinacional y multirracial de los nuevos
X Men. Con el tiempo, Wolverine terminaría
por absorber la mayor parte de la atención de
la tira, y su perfil de heroe solitario y buscagrescas
sería lo que terminaría por catapultar
al comic, transformándolo en el más vendido
de la editorial y en la historieta más popular
- en su momento - en Estados Unidos.
No resulta difícil saber por qué resultó
un éxito. Las ligas de super héroes siempre
han existido, desde Los 4 Fantasticos (con ciertos
conflictos sosos entre sus protagonistas) hasta la estoica
Liga de La Justicia de la DC. Pero nunca
un tándem de gente con serios problemas sicológicos
como X Men. Por un lado, está el hecho
de que no hay un super héroe, sino que es gente
con poderes que nacen al azar, aquí y allá.
Sus poderes son realidad una habilidad especial y no
una suma como, por ejemplo Superman
(y que implica que para vencer los enemigos deban trabajar
en equipo). Y en su inmensa mayoría son poderes
que nadie querría tener, que traban sus posibilidades
de vida normal o, incluso, de relacionarse con otros
mutantes. El caso típico es Rogue, que con su
tacto puede absorber poderes o incluso la vida de las
personas que la rodean. O (como se verá en X2,
la continuación) Nightcrawler, un ser azul que
atraviesa paredes y que se tatúa el cuerpo a
causa de una sicosis mistica (sus tatuajes son sobre
temas religiosos y vive citando pasajes de La Biblia).
O el mismo Wolverine, quien resulta ser un mutante adaptado
artificialmente y que sólo sabe vivir en la marginalidad,
peleando en riñas callejeras, desquitando su
furia.
Pero no sólo eso; está en la visión
de la sociedad que mantienen. Mientras que el Profesor
X desea la convivencia (y muchas veces debe disciplinar
a la propia tropa), por el otro lado está Magneto
que clama la dominación o la aniquilación
de la sociedad que los rechaza. Y, por ejemplo, la figura
del Senador Kelly que bien podría ser un paralelo
del infame Joseph McCarty, planteando investigaciones,
persecuciones y, por qué no, campos de concentración,
mientras explota el miedo público en su propio
beneficio.
Sin duda el tema central de la tira es la discriminación,
pero con una gama de ideas tan amplia y variada que
puede tomarse como la segregación de cualquier
tipo : por sus ideas, por su raza,... por ser diferentes.
En X2 por ejemplo, es conmovedora la escena en
que un mutante le explica a sus padres sus poderes...
y que le piden que los disimule como si fuera normal
(es una secuencia que bien podría corresponder
a la declaración de un gay frente a su familia).
Y sobre todo, el temor a lo desconocido, especialmente
aquello que creemos que puede dañarnos y que
queremos ocultar bajo la alfombra para mantener la paz
y rutina de nuestras vidas.
Como la mayoría de las tiras Marvel,
la mecánica de la historieta resulta tan aceitada
que difícilmente haya una adaptación que
difiera en esencia a su original. Uno puede ver la versión
animada de 1994 y sentir el mismo espíritu del
comic dibujado o de los films de Singer. Con la diferencia
que Singer enfatiza los aspectos básicos más
potentes de la tira, transformándolo en uno de
los mejores films sobre comics hasta la fecha.
Singer era reacio a tomar el proyecto; después
de todo, es un director no mainstream (proviene
del circuito independiente). Pero después de
muchas reuniones y diplomacia por parte del matrimonio
Donner (Richard Donner es el director de Superman
y de la serie de Arma Mortal entre otros hitos,
y que aquí figura como uno de los productores),
el director terminó por embarcarse en el proyecto
tras introducir varios cambios y mejoras. Comenzando
por profundizar en la sicología de los personajes
y hacerlos más reales, siguiendo por el cambio
de vestiduras (Wolverine ya no es un disfrazado en spandex
amarillo - como bromean en el film - sino que viste
uniforme similar al de los demás, de un prolijo
acabado negro), y destacando la relación amor
- odio entre Xavier y Magneto, como hombres de honor
y de ideas radicalmente opuestas, que poseen respeto
mutuo.
Sin duda, lo mejor del film son las actuaciones : desde
el desconocido Hugh Jackman - que saltaría al
estrellato por el film - hasta los veteranos Patrick
Stewart y Ian McKellen que aportan su clase y dignidad
interpretativa como es habitual, y todos los secundarios
que brindan actuaciones de calidad. Es un film muy dialogado,
es oscuro y es brillante. El unico problema que tiene
- y es el defecto de la premisa en sí - es que
la cantidad de personajes es muy grande. No disponen
de demasiado espacio para ir mas allá de visualizar
unas viñetas de cada personaje, pero esto exige
(y que gracias a Dios el film brinda) un pulimiento
del guión realmente eficiente para poder dar,
en pocas frases que dispone cada uno, imágenes
y conceptos de lo que piensa y cómo actúa
cada caracter. Además, la tira siempre se caracterizó
por tener un elenco no estable : mientras que algunos
caracteres centrales como Wolverine, Magneto, Mystique,
Ciclope, Xavier, Tormenta o Jean Grey son permanentes,
cada edición (filmada o animada) ha contado con
una numerosa cantidad de secundarios que merecen exposición
y tiempo para interactuar con el resto (Rogue, Bestia,
Gambito, Pyro, Puerco Espin, etc.), y a los cuales dos
horas de celuloide les resulta cortos. Pero aún
así el resultado termina siendo más que
digno.
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