Director
- Ishiro Honda, Guión - Takeshi Kimura basado
en The Voice in the Night de William Hope Hodgson, Musica
- Sadao Bekku
TRAMA : Un grupo de amigos sale de excursión
en el yate de un poderoso empresario, pero se pierden
en el mar en medio de una fuerte tormenta. El velero
queda a la deriva seriamente dañado y a duras
penas logran llegar a una isla desierta. Pero los naufragos
comienzan a descubrir acontecimientos inquietantes cuando
pisan tierra. No hay animales, y las pocas aves del
lugar intentan eludir el descenso en la isla. Hallando
un navío encallado en la playa, logran obtener
restos de alimentos así como la bitacora del
capitán. Allí habla de la extraña
naturaleza de los hongos gigantes de la isla, que parecen
crecer en todos lados, y que la tripulación ha
enloquecido después de su ingesta. Pero los náufragos
no logran encontrar el cadaver de ninguno de los tripulantes
del barco. Acosados por el hambre, el último
recurso de alimento parece ser los extraños hongos,
sin saber que los mismos pueden terminar por asimilar
a los humanos y transformarlos en criaturas mutantes.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia.
trailer
de Matango
Este film japones de 1963 se basa en Una Voz en la
Noche, un cuento de 1907 de William Hope Hogdson.
En el relato, un barco encuentra un bote a la deriva tripulado
por el sobreviviente de un naufragio; pero el individuo
se negaba a subir al navío y sólo pedía
que le lanzaran alimentos y que mantuvieran las luces
de las lámparas lejos de él. En plena noche
un marinero accede a hablar con el naufrago, y éste
le cuenta un relato estremecedor acerca de los hongos
mutantes que crecían en una isla donde había
varado. La historia culminaba con la llegada de las primeras
luces del amanecer en donde el marinero descubría,
para su horror, la figura deforme del individuo.
Matango es una película de Ishiro Honda,
el gran maestro de la sci fi de la Toho
y que diera a luz a Godzilla.
Pero si bien el trabajo más abundante de Honda
fue en los terrenos del kaiju eiga (cine japones
de monstruos), hay un par de filmes más que interesantes
en donde el director se aleja de la rutina de destrozar
maquetas de Tokio, y que rozan las áreas del
terror y lo fantástico: The H-Man (1958)
y la película que nos ocupa.
Matango es un filme que ha permanecido desapercibido
durante muchos años, hasta que la edición
americana de Something Weird Video logró
desenterralo del olvido y comenzara a generar un pequeño
culto con el correr del tiempo. No es una película
para cualquiera, ya que Honda se toma sus tiempos y
logra crear un denso clima de suspenso. Para quienes
estamos habituados al ritmo de los filmes de Godzilla
de Honda, resulta una propuesta sorprendente y una muestra
del talento del director. Si Ishiro Honda hubiera rodado
más películas de terror, podría
haber sido el equivalente asiatico de Alfred Hitchcock.
Para lo que es la producción habitual de la Toho,
es un film muy adulto. Aquí tenemos a un extraño
grupo de gente (es bastante inexplicable como personajes
tan dispares se encuentran reunidos para realizar el viaje:
millonarios, actrices, guionistas, un profesor con su
alumna) que naufraga y termina en una isla desierta. La
isla permanece cubierta con niebla todo el tiempo, y salvo
algo de vegetacion y los hongos gigantes, no hay nada
vivo en ella. Honda comienza lentamente a tirar datos
inquietantes a la audiencia: un barco abandonado que realizaba
experimentos sobre la radioactividad, los camarotes del
barco infestados de un extraño moho de colores
inquietantes, la ausencia de cadaveres, los espejos rotos
en todos los cuartos, la bitácora del capitán
que contiene revelaciones estremecedoras... No esperen
ver efectos especiales hasta el último cuarto del
film, ya que todo se basa en descubrimientos esporádicos
que van generando tensión en el ambiente. El perfil
de los personajes no es el más profundo y pulido
que uno haya visto en el cine, pero para un film japonés
fantástico esto es casi Shakespeare. Hay recelos,
amoríos, peleas, tensión por la comida que
se acaba, y la amenaza latente de los hongos gigantes
de la isla. Hay avistamientos fugaces de sombras que se
mueven, y todo se transforma en un clima de pesadilla
donde al final termina por reinar la desesperación.
Para mayor sorpresa está el climax, que es definitivamente
pesimista.
Mientras que Honda logra hacer una película
lenta pero muy interesante, con una escalada de suspenso
muy buena, las cosas medio se salen de borda cuando
realmente los hongos mutantes aparecen en todo su esplendor.
Las criaturas están bien, en algunos casos rayan
en lo bizarro, pero tampoco poseen la presencia aterrorizante
que deberían tener. Es más inquietante
ver a los humanos a medio transformar (y las posibilidades
que eso libra a la imaginación del espectador),
que contemplar a champignones gigantes con brazos
y piernas. No está mal, pero resulta algo desilusionante.
Es una película que exige paciencia y estar
de humor para comprar la idea. Si lo hace, Matango
es un film más que interesante, con buena atmósfera
y un argumento realmente estremecedor. Los FX están
ok pero no terminan de complementar bien al relato.
Pero es una pequeña joyita que bien merecería
una remake como corresponde.
Arlequin, tu portal de cine fantastico y de culto es un suplemento
de SSSM - el Servicio Secreto de Su Majestad. Diseño del sitio
web y desarrollo de contenidos por Alejandro
Franco. Derechos Reservados 2005 / 2010 Todas las imágenes
son propiedad de sus respectivos dueños - los contenidos pueden
ser reproducidos indicando la url original del mismo asi como el nombre
del autor