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TRAMA : Cambios climáticos han provocado
un deshielo temprano del Polo Norte, y varios icebergs
fluyen por una corriente marina que se dirige hacia
Japón. El submarino Seahawk es enviado con varios
científicos de las Naciones Unidas a bordo, a
observar el fenómeno. Pero chocan casualmente
con el iceberg que mantenía en estado de hibernación
a Godzila, liberando al monstruo. Mientras tanto, un
potentado de la industria farmaceútica envía
una expedición a la isla Faro, donde se han encontrado
unas extrañas bayas con poderosas propiedades
narcóticas para ser utilizadas en la medicina.
Pero los expedicionarios se topa con los nativos del
lugar, que adoran a un simio gigante como si fuera un
dios. La expedición captura a Kong y decide llevarlo
a Japon. Pero el simio se libera, mientras que Godzila
llega a las costas japonesas, provocando una vorágine
de destrucción. Y pronto el gobierno y los militares
llegan a la conclusión que la única manera
de detener a Godzila es trayendo a Kong para que confronte
al gigante verde.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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King Kong es el padre del cine de monstruos y data
de 1933. Pero el género recién sería
masificado a partir de 1954 con Godzilla,
King of Monsters, una producción japonesa que
explotaba el holocausto nuclear desde el punto de vista
de la ciencia ficción. Godzilla ya había
sido secuelizado en El Regreso de Godzila (1955),
pero tardaría siete años más en retornar
a las pantallas, a todo color, y en un duelo de titanes.
La Toho, productora de la serie, había obtenido
los derechos sobre el personaje de King Kong de
la mano de la RKO, y en una hábil jugada
de marketing, propuso el combate que da título
al presente film. Pero los resultados finales son bastante
pobres y sacrílegos respecto a los orígenes
dramáticos de los personajes en juego.
Lo primero que uno puede observar en King Kong Vs
Godzilla es el título. Hasta ese entonces,
el gigante verde sólo se había dedicado
a destruir compulsivamente maquetas de vehículos
y edificios, pero este es el primer encuentro con otro
monstruo a su tamaño. Es el primer film que muestra
la tendencia definitiva que tomaría la serie,
de transformar a los films de Godzila en gigantescos
encuentros de catch. Y, sorprendentemente, el
gigante japonés queda relegado a un papel secundario,
donde las palmas de héroe se las lleva Kong.
Si uno observa la evolución del personaje, en
1954 Godzila era la materialización de la pesadilla
nuclear, una crítica al holocausto atómico
que los americanos habían desatado sobre Hiroshima
y Nagasaki. En cambio, para 1962, podemos interpretar
- a través del film - que los japoneses no pueden
defenderse solos y requieren de una potencia extranjera
aliada - los americanos en la vida real, Kong en la
ficción - para sobrevivir. Asumir para esas alturas
si Godzila podría ser una metáfora de
la amenazante presencia comunista acechando a Japón,
sería hilar demasiado fino. Pero lo concreto
es que el tono del relato ha ido cambiando en las tres
primeras películas de la serie.
Siguiendo por ese punto de vista de análisis -
política versus ficción -, King Kong
versus Godzila es uno de los primeros films que poseen
la convicción totalmente naif de que las
Naciones Unidas pueden tener peso a nivel mundial
para coordinar acciones conjuntas a nivel político
y militar. No sería la primera vez - cinematográficamente
- que la Tierra (o un país) enfrente una amenaza
catastrófica y se presente a la ONU como
una fuerza operativa eficiente. Muchos de los films de
sci fi de la década se esforzaron en proyectar
una imagen de liderazgo a la institución, como
una suerte de gobierno democrático mundial; imagen
que se derrumbaría a fines de los 60 con la probada
incapacidad por parte del organismo de manejar conflictos
regionales pero tercerizados políticamente como
Corea y Vietnam, demostrando que las Naciones Unidas
pueden ser útiles para cualquier otra cosa que
menos para la política. En ese sentido, King
Kong Vs Godzilla queda como una suerte de cápsula
del tiempo, de la ingenuidad política que prosperaba
a principios de los 60.
Pero eso ya resulta demasiado profundo como lectura
para un film de este calibre. El drama de los filmes
originales (King Kong, Godzila)
ha dejado lugar a un pastiche de aventura, donde la
coherencia se encuentra totalmente ausente. El color
no le sienta bien a los filmes de Godzila; los malos
efectos especiales resultan más evidentes, en
el peor sentido de la palabra. El diseño de los
trajes es espantoso; pero mientras el gigante verde
mantiene su estilo, el disfraz de King Kong es totalmente
abominable - un traje de gorila de los seriales de los
Tres Chiflados resultaría más creíble
-, amén que los rostros de los personajes son
inexpresivos, con ojos carentes de vida y bocas deformes.
A esto se le suma el argumento, que si bien no tiene
demasiada lógica, opta por incluir sacrílegamente
caracteres cómicos como los expedicionarios que
van a la isla de Faro (originalmente debería
ser la Isla Cráneo como en la King Kong
original, pero el cambio responde a reubicar la isla
cerca de Japón y poder presentar a nativos japoneses
con la piel teñida y en ridículos trajes
de indios). La llegada de la expedición a la
isla es surrealisticamente camp, con los nativos
fumando compulsivamente y escuchando radios que han
intercambiado con los investigadores. Al menos Ishiro
Honda se las ingenia para meter alguna que otra escena
bastante intensa, como el ataque del pulpo gigante a
la aldea... hasta que el ridículo traje de Kong
aparece en pantalla, y todo se va por la borda.
En cuanto al resto, no hay nada demasiado destacable.
Las actuaciones van desde lo standard hasta la sobreactuación
a niveles siderales; y los combates apenas están
ok, donde los gigantes se castigan fuerte y parejo.
Pero incluso en esta materia la serie ha perdido algo
de brillo; el andar pausado y elegante de un ser descomunal
como Godzilla ha dejado su lugar a un ritmo normal de
movimiento, incluso algo acelerado - posiblemente para
filmar con mayor intensidad las peleas cuerpo a cuerpo
-, lo que hace más obvio que se tratan de actores
enfundados en traje. Y está el final, el único
filmado (donde King Kong gana, tanto en la versión
original japonesa como en una reedición americana
con nuevas escenas incluídas) que resulta algo
desprolijo y abrupto.
No es una buena entrada en la serie; pero Honda mantiene
un ritmo lo bastante entretenido como para que no aburra.
Quizás el mayor problema sea el guión
de Shinichi Sekizawa (el mismo de Godzilla
Vs Megalon), que le encanta salir de madre e irse
a terrenos camp, incluyendo personajes ridículos
como el industrial farmaceútico o los expedicionarios.
El otro problema es que se nota que la Toho quiso
hacer una superproducción a colores pero carecía
de los recursos suficientes; y entonces uno ve a cientos
de extras moverse en decorados de papel maché,
o un gran despliegue de maquetas no muy bien terminadas.
Lo único que salva al film de ser un desastre
total es el pulso de Honda para que los agujeros se
noten menos.
| LA SAGA DE
GODZILLA |
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Los filmes de la saga de Godzilla son:
Godzilla,
Rey de los Monstruos (1954), Godzilla
Raids Again / Gigantis the Fire Monster (1955),
King
Kong vs Godzilla (1962), Mothra
vs Godzilla (1964), Ghidorah
the Three-Headed Monster (1965), Monster
Zero (1965), Godzilla
contra los Monstruos del Mar (1966), Son
of Godzilla (1968), Destroy
All Monsters (1968), Godzilla’s
Revenge (1969), Godzilla
vs Hedorah (1971), Godzilla
vs Gigan (1972), Godzilla
vs Megalon (1973), Godzilla
vs Mechagodzilla (1974), Terror
de Mechagodzilla (1975), Godzilla
1985 (1984), Godzilla
vs Biollante (1990), Godzilla
vs King Ghidorah (1991), Godzilla
vs Mothra: La Batalla por la Tierra (1992),
Godzilla
vs Mechagodzilla (1993), Godzilla
vs Space Godzilla (1994), Godzilla
vs Destoroyah (1995), Godzilla
2000 (1999), Godzilla
vs Megaguirus (2000), Godzilla,
Mothra and King Ghidorah: Giant Monsters All-Out
Attack (2001), Godzilla
Against Mechagodzilla (2002), Godzilla:
Tokyo SOS (2003) y Godzilla:
Final Wars (2004). Godzilla (1998) es la versión
americana dirigida por Roland Emmerich |
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