|
USA, 1978 : Donald Pleasence
(Dr Sam Loomis), Jamie Lee Curtis (Laurie Strode), P.J.
Soles (Lynda), Nancy Loomis (Annie), Charles Cyphers (Brackett),
Nick Castle (Michael Myers) Director
- John Carpenter, Guión - John Carpenter &
Debra Hill
TRAMA : A la edad de seis años
Michael Myers asesinó a su hermana. Desde entonces
han pasado 15 años y Michael ha estado recluído
en un manicomio. Pero cuando el Dr. Sam Loomis se ve
obligado a trasladarlo - por exigencias de la ley -,
descubre que Myers se ha escapado. Y ahora el asesino
demente se dirige hacia su pueblo natal de Haddonfield,
precisamente en la noche de Halloween - la misma en
que cometiera los asesinatos durante su infancia -.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
|
El slasher es el género de asesinos seriales
que matan con un objeto filoso - cuchillos, hachas, motosierras,
machetes, etc. -. El slasher ya figuraba en los
giallos italianos de los años setenta -
los cuales todos terminaban referenciando al abuelo del
género, la clásica Psicosis de Alfred
Hitchcock -, pero recién con Wes Craven y su The
Last House of the Left (1972) terminaría por
ser importado a Norteamérica. La película
que terminaría por asentar las premisas básicas
del rubro sería The Texas Chain Saw Massacre
(1974). Halloween es un intento de John Carpenter
por crear una variación de The Texas...
Y resultaría tan exitosa que superaría en
estatura cinematográfica a su modelo e impondría
el molde del género en los años venideros
hasta el presente.
Debo admitir que el género de asesinos seriales
inmortales me parece completamente idiota. Y viendo
una película se conocen todas, ya que vienen
clonadas a dos por un peso. Pero lo que más me
ha sorprendido de la versión original de Halloween
- a más de 30 años de su estreno - es
que se mantiene fresca, original, interesante e inteligente.
Es cierto que en los últimos minutos la trama
se degenera con las interminables resurrecciones de
Michael Myers, pero el 95% restante es formidable.
Una de las causas por la que Halloween termina
por triunfar por encima de mi naturaleza - de enemigo
del slasher - es que es gradual y sorpresiva. El
comienzo es excelente, en donde el espectador se pone
en la piel del asesino asumiendo el punto de vista de
la cámara, sólo para revelar que el homicida
es un niño de seis años que mató
a su promiscua hermana. He aquí otra de las bases
del género creadas por esta película -
los que tienen sexo o viven en la perdición terminan
siendo asesinados -, los que se sumarían a otras
reglas del slasher que impondría Halloween:
la chica final (la superviviente casta y pura
que se trenza en el duelo final con el asesino); el
tema de las niñeras; las leyendas urbanas que
terminan por corporizarse en la figura del maníaco;
la inmortalidad del homicida. El filme continúa
con un salto en el tiempo, el que nos lleva a la secuencia
en que Loomis y una enfermera van a buscar a Michael
al manicomio, sólo para encontrar el caos y que
el maníaco ha quedado suelto. Realmente hay mucho
estilo en esa escena en el auto, donde Carpenter parece
sintonizar los tempos que solía hacer Alfred
Hitchcock - los cambios de planos, la referencia a la
caja de fósforos, la meticulosidad de las actitudes
de cada uno -.
El otro punto que me ha deleitado del filme es la omnipresencia
de Michael Myers como una amenaza constante. No es el
simple loquito que asedia en la oscuridad; es un acosador
que estudia a sus victimas y que, cuando resulta ofendido
toma venganza. La escena en que las chicas lo retan
a viva voz cuando pasa a gran velocidad cerca de ellas
y Michael frena en seco el coche a cincuenta metros
es realmente notable. Así como sus apariciones
fantasmales aún a plena luz del día. Es
sencillamente excelente.
Y el otro punto son las actuaciones. Usualmente los adolescentes
de los slashers son caricaturas grotescas, pero
aquí se comportan con naturalidad. Jamie Lee Curtis
- en otra de las tantas referencias a Psicosis
(que fuera protagonizada por su madre Janet Leigh), así
como el nombre del personaje de Donald Pleasence - es
espontánea y fresca; una heroína humana.
Y lo de Pleasence es otro caso de actuación excepcional
que dignifica algunos parlamentos bizarros y prepotentes
- "es el demonio, no tiene vida tras sus ojos"
- al dispararlos con absoluta convicción y naturalidad.
En el fondo Loomis no deja de ser otro Van Helsing, otro
cazador de demonios cuya vida está atada a la persecución
y destrucción del mal, y que habla con admiración
y temor de su enemigo mortal.
En cada una de sus apariciones Michael Myers impacta.
Y los personajes se comportan con naturalidad e inteligencia.
La única excepción son esos minutos finales
en donde la película cae en la auto parodia -
lo matan y revive, lo matan y revive -, pero
por suerte no dura demasiado. Lamentablemente la enorme
cantidad de secuelas e imitadores de Halloween
sólo tomarían esos y otros elementos burdos
del filme de Carpenter, y los exagerarían hasta
el paroxismo.
Halloween me sorprendió gratamente. Es
un clásico sólido que mantiene su impacto
a pesar de los años. Es una obra maestra de Carpenter,
simplemente porque maneja un relato pequeño con
gran estilo. Pertenece a los años de gloria de
Carpenter - en los que se mantuvo con Debra Hill como
productora asociada y co-guionista -, y en donde el
director hacía cosas realmente interesantes.
| HALLOWEEN |
|
Las versiones de Noche de Brujas son:
Halloween (1978)
de John Carpenter, y la remake Halloween
(2007) de Rob Zombie. Halloween
II (2009) es una secuela dirigida por Rob Zombie,
basada en una historia original del director.
|
|