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USA, 1973 : Roddy McDowall (Cesar), Claude Akins (Aldo),
Paul Williams (Virgil), Austin Stoker (MacDonald), Natalie
Trundy (Lisa), Severn Darden (Gobernador Kolp), France
Nuyen (Alma), Paul Stevens (Mendez), Lew Ayres (Mandemus),
John Huston (El Legislador) Director - J. Lee
Thompson, Guión - John William & Joyce Hooper
Corrington sobre una historia de Paul Dehn, Musica -
Leonard Rosenman |
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TRAMA : Han pasado cerca de treinta años
desde que Cesar liberara a los simios del dominio de
los humanos. Una guerra nuclear ha devastado el planeta,
y ahora sobreviven simios y humanos en una tensa convivencia.
Los monos ahora están al mando de los poblados,
y Cesar se encuentra asesorado por el humano MacDonald.
Pero Cesar tiene indecisiones sobre el futuro, y MacDonald
le sugiere viajar hasta la ciudad prohibida, los restos
radiactivos de lo que fuera la civilización,
para ver los testimonios grabados de sus padres - Zira
y Cornelius - cuando éstos llegaron a la Tierra
desde el futuro. Pero el viaje se complica ya que hacen
contacto con los sobrevivientes mutantes de la ciudad,
los que organizan un raid en contra del poblado simio.
Y a esto se suma el problema de la insurrección
del general gorila Aldo, que desea alzarse con el poder
y encerrar a los humanos, además de lanzarse
a la conquista de nuevos territorios.
NOTA : como siempre, desarrollamos
este sitio desde fans hacia fans del buen cine. Por
ello, se pueden mencionar partes del film que pueden
develar el final (spoilers), pero asumimos a esta altura
que los lectores han visto el film o se encuentran familiarizados
con la historia. |
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El Planeta de los Simios es la gran saga de ciencia
ficción en la era previa a La
Guerra de las Galaxias. Fue la primera vez que se
secuelizó una historia y marcó algunas pautas
pioneras para lo que serían las futuras sagas en
el cine. A su vez, y hasta el día de hoy, es la
única serie que se ha animado a desarrollar secuelas
totalmente diferentes dentro del marco de un enorme universo
espacio - temporal que abarca personajes, argumentos e
incluso planetas distintos en cada historia.
La calidad de la serie, creativamente hablando, es
muy alta, más allá de que a veces los
libretos y los directores la pifien con el tono o con
inconsistencias argumentales. En todos los casos esas
faltas han evitado que la saga lograra términos
de excelencia, pero los resultados siguen siendo muy
buenos. Ni el primer
filme es perfecto (a pesar de que muchos lo consideran
un clásico), ni las secuelas subsiguientes pero
sin duda el gran valor detrás de la serie es
Paul Dehn, que a partir de Benneath
the Planet of the Apes tomó la posta de los
libretos y expandió la temática con grandes
rasgos épicos, mucho más allá de
lo que originalmente podría esperarse del concepto.
Lamentablemente la Fox fue quitando respaldo
a la serie, y a partir del cuarto film esto sería
evidente. La Batalla por el Planeta de los Simios
es la quinta y última parte de la saga, y aquí
la estantería se termina por demoronar de la
peor forma posible.
Como suele suceder en Hollywood, los directivos de
los estudios suelen meter los dedos donde no deben,
y aquí la Fox intenta rebajar la saga
a los términos de una aventura para toda la familia.
Incluso Paul Dehn es radiado del libreto, quedando en
manos de John William y Joyce Hooper Corrington, responsables
de la nefasta The Omega Man.
Y el cambio de mando se nota. Pareciera que faltara
un filme en el medio, uno que explicara por qué
la humanidad se lanzó a una guerra atómica,
pero las razones evidentes son que una película
en tal sentido hubiera resultado mucho más cara.
Tampoco no se entiende cómo los simios sobrevivieron
con los humanos mientras el resto de la civilización
se enfrascaba en una guerra. Ni siquiera queda claro
cuánto tiempo ha pasado de esto - algunos personajes
hablan de 13 años, pero el simio de la armería
lleva 27 en el puesto -, o cómo los simios (como
por ejemplo Lisa) se las han arreglado para hablar y
desarrollar una cultura en un lapso tan breve. Los tiempos
sencillamente no cuadran.
Con lo cual todo el seteo del film es prácticamente
un reciclado de historias anteriores. Está la
ciudad simia, que es prácticamente un camping;
hay rediles donde los humanos terminan encerrados, tal
como el primer film; están los mutantes radiactivos
como en Benneath the Planet of the Apes... e
incluso regresa Kolp, que antes fuera un secuaz del
gobernador Breck en Conquista
del Planeta de los Simios y ahora es el gobernador
de la ciudad prohibida.
Pero el presupuesto del film es una lágrima, y
eso se nota de un modo terrible en las escenas. La mitad
de la película parece filmada en un sótano,
y la otra mitad en un camping, y toda la publicidad
del film acerca de su tono épico es risible, empezando
por la gran batalla entre simios y mutantes que se limita
a 50 extras, unos jeeps y un patético autobús
escolar. Incluso el maquillaje se nota barato, con las
máscaras más inexpresivas que nunca. Y por
si esto fuera poco, el libreto se toma a pecho unas grandes
dosis de moralina acerca de coexistir pacíficamente
las diferentes razas, una lección que sólo
se aprende cuando los simios aplastan a los mutantes.
Como si a los guionistas le pareciera poco, tiran al general
insurgente Aldo en una sub historia bastante patética.
Sencillamente nada del argumento funciona, y la dirección
de J. Lee Thompson es terrible como es usual en este director.
El único merito del filme es demostrar que la
historia puede cambiarse, con el futuro alternativo
donde los niños humanos y simios asisten a la
clase del Legislador, coexistiendo pacíficamente.
Pero es un filme terrible, aburrido y barato, que carece
de todos los elementos interesantes que hacían
apasionante a la saga. También me parece una
película innecesaria, ya que si bien es el único
filme de los simios que termina con un final optimista,
hubiera resultado mucho mejor bajar el telón
con la entrega anterior - Conquista
del Planeta de los Simios -, con un Cesar enardecido
proclamando la independencia y el triunfo de los simios
sobre los humanos. La historia no merecía una
conclusión de tan mala calidad como ésta.
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